Aprendiendo a relajarnos
En los días que vivimos, relajarse es toda una misión, la vorágine, el apuro, las presiones, el tiempo, algunas de las cuestiones que nos generan nerviosismo y no nos permite relajarnos como nos merecemos, después de todo, merecemos un tiempo para nosotras, para la tranquilidad, para pensar, para hacer lo que nos gusta.
La clave está en decidirnos por una hora del día, y mentalizarnos en que ella será “Nuestro momento de relajación”. Sería bueno que fuera un lugar tranquilo, propio, íntimo, donde podamos acceder a la calma y alejarnos de todo aquello que nos pueda perturbar o distraer. Si no es posible, ya sea por que hay hijos de por medio, por que son muchos conviviendo, pues ve a una plaza donde te sientas cómoda y tranquila. pero, eso sí, que estés sola, contigo misma.
Relajándonos.
Son muchas las formas y herramientas de relajación hoy en día. Pero creo que el estar en silencio es la más conveniente, ya que nos permite conectarnos con nuestro interior, y descubrirnos poco a poco, incluso tomar las mejores decisiones. Es óptimo para cuando algo nos molesta o quita nuestra paz… cuando no sabemos el por qué de alguna situación, cuando nos sentimos insatisfechos con alguna de nuestras condiciones.
Tómate al menos unos 20 minutos al día para simplemente compartir contigo, para respirar profundo y encontrarte, para replantearte quién eres y a dónde vas, para comunicarte con la niña interior que vive dentro tuyo, siempre, aunque no la veas… para resolver esas cuestiones que tienes pendiente y que nunca te tomas el tiempo necesario para meditarlas.
Cambia todos aquellos pensamientos negativos por otros positivos. En lugar de decir “Debería…”, dí: “Podría…”, verás que miras las situaciones de una perspectiva diferente, cambia los “No puedo”, por “Si quisiera, podría…”.
Nada de lo que te propongas es imposible, si realmente lo quieres, el universo se encargará de ello. A lo mejor no como tú esperas, pero de una manera u otra, todo toma su cauce y solución.
Relájate, preocuparte no te sirve de nada, lamentarte tampoco, cultiva la paciencia y la paz en tu interior.
Todo llega, cuando menos lo esperas.

Blog compatible con Dispositivos Móviles.